sábado, 27 de octubre de 2007

El regionalismo estratégico del Mercosur

El Mercosur representa un enfoque regionalista con aspiraciones estratégicas y metas más ambiciosas que superan el simple libre comercio y una diversificación de las relaciones comerciales internacionales con un enfoque más globalista.
Por ello, los países del Mercosur han constituido una unión aduanera imperfecta y tienen la meta de convertirse en un mercado común. Por otra parte, sus integrantes han intentado impulsar una estrategia de diversificación de sus relaciones comerciales más allá de la región, cuyo mejor ejemplo fue la firma en 1995 de un acuerdo sobre comercio e inversiones con la Unión Europea y el inicio de las negociaciones para establecer una zona de libre comercio con ésta.
En este entorno, la adhesión al TLCAN o el ingreso al ALCA podría afectar gravemente la estrategia de integración del Mercosur. Para autores como De Noronho Goyos, la adhesión de ese bloqueal TLCAN o al ALCA sería un desastre económico y social, particularmente "si se mantienen las condiciones draconianas aplicadas a México". Ciertamente, ésta puede ser una opinión extrema, pero no deja de tener sus defensores.
En el Mercosur diversos sectores, tanto empresariales como políticos, rechazan que en el ALCA se repita la experiencia de integración del TLCAN en aspectos como la propiedad intelectual, claramente más amplia que la acordada en la Organización Mundial de Comercio (OMC), la apertura indiscriminada del sector de servicios y las compras gubernamentales, las normas sobre inversiones y cualquier regulación que exceda lo acordado en la OMC. Aceptar un modelo de este tipo implicaría adquirir compromisos que trascienden las actuales metas del Mercosur, lo que en términos prácticos significaría la sumisión de este último al proceso hemisférico.

En Brasil los actores económicos nacionales no están muy entusiasmados con el ALCA. Tanto los empresarios cuanto la dirigencia política de esa nación consideran que las ganancias que se podrían obtener no son excesivas y los costos podrían ser importantes en ciertos sectores. Como señala Chudnovsky, la integración con Estados Unidos implica altos riesgos para la industria brasileña en el comercio de maquinarias eléctricas y no eléctricas, bienes de consumo electrónico, equipos de transporte, productos químicos e informáticos. Para la industria brasileña los costos del ajuste a un acuerdo comercial con Estados Unidos podrían ser mayores que los pequeños beneficios que eventualmente se obtendrían en términos del acceso a ese mercado.
De igual manera, el sector agrícola se vería afectado, tanto en Argentina como en Brasil, pues tendría que competir con producciones que se han desarrollado gracias a los enormes subsidios del gobierno estadounidense. Rubros como jugo de naranja, textiles y azúcarse verían seriamente afectados.


En Argentina, en cambio, la propuesta de integración hemisférica fue recibida con gran entusiasmo. Cuando se anunció la Iniciativa para las Américas (IPA) el presidente Carlos Menen la describió como "un paso trascendental en el aumento de la prioridad de América Latina en la política exterior de Estados Unidos". El apoyo a la IPA fue parte de una política de acercamiento del gobierno de Menen a Estados Unidos, promoviendo lo que el canciller Guido di Tella describió como una "relación carnal con Washington". Menen incluso manifestó el interés argentino de ingresar de forma unilateral al TLCAN, aun al margen de los compromisos contraídos en el marco del Mercosur. Por ello, duranteel período 1992-1994 fueron evidentes las diferencias entre Brasil y Argentina, que generaron dudas sobre el verdadero compromiso político que existía con el Mercosur.

Posteriormente, sin embargo, Argentina moderó su entusiasmo con la propuesta de integración hemisférica al darle prioridad al Mercosur, aunque sin dejar de expresar el deseo de que el proceso de integración en marcha en el Cono Sur se uniera con el de Américadel Norte. Los costos del ALCA parecen ser demasiado elevados por el solo ingreso al mercado de Estados Unidos, que no es el más importante del Mercosur. Además, temas como la transferencia de tecnología y la deuda externa son importantes para este último bloque y no forman parte de la agenda de integración hemisférica. El Mercado tiene incentivos positivos para participar en el ALCA, como la garantía de un ingreso seguro al mercado de Estados Unidos, la posible expansión del comercio intraindustrial y la atracción de nuevas inversiones. Las ganancias derivadas del libre comercio, en cambio, son limitadas, pues tan sólo Brasil podría ver incrementado su intercambio comercial con Estados Unidos en hasta 8%.

Sin embargo, los incentivos negativos son más importantes y se refieren a los costos de exclusión derivados de no participar en el ALCA. Mantenerse al margen supondría la pérdida relativa de competitividad de los productos del Mercosur en los mercados del TLCAN y la ALADI y la desviación de inversiones.
En cuanto a los costos de participar, uno de ellos podrían ser las represalias por una eventual desviaciónde comercio.
En consecuencia, el Mercosur no está dispuesto a pagar cualquier costo para ingresar al ALCA. Como señalan Hinojosa-Ojeda, Lewis y Robinson, la decisión de participar o no en las iniciativas de integración hemisférica reflejan un complejo cálculo de los países para maximizar los beneficios económicos y minimizar los riesgos políticos asociados con la integración. En el Mercosur se considera que los beneficios de ingresar al ALCA no son tan elevados como para sacrificar la existencia del proceso subregional. La posición del gobierno de Brasil, el líder del Mercosur, es que la estructura del ALCA debe reposar sobre los bloques de comercio existentes, sin tratar de sucederlos. Por ello la estrategia de aquél es consolidarse primero como esquema de integración para incrementar su poder de negociación frente a Estados Unidos y el TLCAN. Como expresó el entonces subsecretario general de Integración y de Comercio Exterior delMinisterio de Relaciones Exteriores de Brasil, José Botafogo Gonçalves,"El Mercosur no se va a diluir en el hemisferio ni es una mera etapa de transición".

Además, hay diferencias sobre qué temas deben incluirse en la agenda negociadora; esto es lo que Wolfdescribe como el problema floor versus ceiling. Es probable que el ceiling, es decir, las concesiones máximas, se convierta en floor o punto de partida de las negociaciones hemisféricas. Ésta es la posición de Estados Unidos que desea que, por ejemplo, las normas laborales y ambientales del TLCAN, consideradas como ceiling por varios países latinoamericanos, se conviertan en el floor del proceso negociador del ALCA. En términos prácticos esto se refiere a si las negociaciones del ALCA deben tener como punto de partida lo acordado en el TLCAN, que en muchas áreas supera los compromisos que en el ámbito multilateral se han acordado en la OMC. Las negociaciones realizadas hasta ahora evidencian una manifiesta diferencia entre Estados Unidos y el Mercosur en esta materia, en particular en ambiente y estándares laborales, temas que Brasil no desea que formen parte del proceso negociador.

Las diferencias de criterio entre Estados Unidos y el Mercosur se manifestaron con toda crudeza durante la llamada fase brasileña de negociación del ALCA. Desde la realizaciónde la Cumbre de Miami hasta la reunión ministerial de Cartagena (1997), se habían planteado cuatro alternativas de negociación:
a] convergencia de los acuerdos bilaterales o subregionales existentes

b] ampliación de un(os)acuerdo(s) a todo el hemisferio

c] poner en marcha un nuevo acuerdo hemisféricode libre comercio, manteniendo los acuerdos existentes

d] adoptar una estrategia de two o more tracks, en la que haya países núcleos que asuman todos los compromisos del ALCA y países periféricos que lo hagan de forma gradual.

El bloque del Cono Sur proponía que la negociación se debía realizar en tres etapas en las que se abordarían temas específicos. En la primera, la facilitación del comercio, como, por ejemplo, los procedimientos aduaneros y las medidas sanitarias. En la segunda se tocarían temas distintos, pero sin entrar en negociaciones sobre acceso a mercados, que se dejarían para la tercera etapa. Esta propuesta se contradecía con la que Estados Unidos presentó posteriormente, en la que recomienda la negociación simultánea de todos los temas. Esta posición fue la que finalmente se impuso en la reunión de Playa Conchal, Costa Rica, celebrada en octubre de 1997.

Sin embargo, se mantuvieron otras diferencias que surgieron en la reunión ministerial de Recife (febrero de1997). La primera se refería al Alcance del acuerdo, pues mientras Estados Unidos planteaba el establecimiento de normas superiores a las de la OMC, el Mercosur rechazaba ese tipo de compromiso. El gobierno estadounidense solicitaba la inclusión de temas laborales y ambientales, lo que era rechazado por el bloque sudamericano, a menos que se comprobara su vinculación al comercio y la maduración de su tratamiento en el plano multilateral.

Dos Poderes:


¿cómo fue la relación entre los empresarios y el Gobierno en los últimos 15 años?

De la convertibilidad y la seducción del menemismo con los grupos financieros, a la devaluación que trajo ganancias formidables para el campo y la industria.

Los cuatro años de Kirchner y los desafíos que esperan al próximo gobierno.

La relación entre los empresarios y el gobierno en este informe especial.

Aún con matices políticos, puede decirse que los últimos 15 años en materia económica en el país estuvieron signados por el 1 a 1 y el traumático fin de la convertibilidad en los albores de 2002. En el transito entre los dos modelos, pasaron media docena de presidentes, mientras el juego de alianzas entre los factores de poder y los sucesivos gobiernos fueron alternando al calor del tipo de cambio y los cambiantes contextos internacionales.

Durante los '90, con el dólar bajo, predominó una relación cercana entre el presidente Menen y los empresarios del segmento financiero y aquellos que ganaron con la privatización de servicios públicos.

La ola privatizadora y una fuerte llegada de inversiones externas, en un modelo económico de apertura comercial, marcó una década donde el mundo financiero conoció en la Argentina uno de sus alumnos dilectos. Los organismos internacionales y las multinacionales tuvieron un diálogo sin fisuras con el poder menemista.

En ese marco, tanto la industria como el campo corrieron con desventaja. Los primeros, no pudieron hacerle frente a llegada masiva de bienes importados, que arrasaron en el país y terminaron por desmantelar lo que quedaba del aparato productivo.

Para el campo, el resultado no fue mejor: en 1999 los productores admitían que estaban quebrados debido a los bajos precios de los commodities y a una deuda colosal con los bancos y los proveedores de insumos, superior a los 10 mil millones de pesos. Esta situación, sin embargo, no impidió que Carlos Menem lograra en sus años de gobierno un apoyo casi incondicional de las principales cámaras empresarias, comerciales y del campo.

Llegó la Alianza y la continuidad del modelo que impuso Fernando de la Rua no marcó cambios. Apenas, un atisbo de promesas sobre reformas institucionales que tampoco dieron los resultados esperados. Con la convertibilidad todavía en boga, ni los empresarios locales ni los inversores externos confiaron en el nuevo gobierno, al que vieron de entrada con debilidad y fisuras. El resultado no tardó en llegar y conocido: blindaje, plan de déficit cero, corralito, corralón, indicadores sociales en picada; y el final trágico de un Gobierno que dejó un agrio sabor en la memoria colectiva.

La post convertibilidad

Con un fuerte respaldo de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la cautela de la Sociedad Rural Argentina (SRA), desde 2002 el ex presidente Eduardo Duhalde concretó la devaluación y la pesificación. La medida, cuestionada entonces, contó con un respaldo parcial del empresariado, dividido entonces entre grupos afines a la producción nacional y grupos de perfil financiero y de servicios, mayoritariamente controlados por extranjeros.

Tras la devaluación, y luego de durísimos meses de trepada del dólar y crisis política, el humor comenzó a mudar progresivamente, acompañado por el crecimiento económico que desde fines de 2002 rompió la peor secuencia de trimestres en recesión de la historia de la economía argentina.Las señales de Duhalde fueron claras: ubicó a José Ignacio de Mendiguren, un hombre de la Industria, en el ministerio de la Producción. Y luego del paso de Remes Lenicov por el Ministrerio de Economía, desembarcó Roberto Lavagna para conducir la salida de la crisis postdevaluación.

"En 2002, hay una discontinuidad. El sector público congela tarifas, aplica retenciones al campo, y el Gobierno tiene más peso en las decisiones", opinó el sociólogo e investigador del Conicet Marcos Novaro. El 25 de mayo de 2003 Néstor Kirchner asumió el poder con un escenario de alianzas entre el poder político y los empresarios que había sido dibujado durante el gobierno de transición de Duhalde. Kirchner rápidamente ratificó esa alianza y cerró frente con la UIA.

La industria creció un 72,1% desde el piso de la crisis, mientras que el promedio de la economía lo hizo en un 48%.Hoy, la industria pregona el paso del crecimiento al desarrollo, controlando el aumento de precios, y generando un marco estable para le llegada de inversiones y un aumento del crédito.Con el campo, pese a un contexto inmejorable, la relación con Kirchner fue tirante.

Con los precios de los commodities por el cielo y un tipo de cambio favorable, el repunte del sector explica en parte las arcas llenas de los ganaderos y del Estado, pero la puja por las retenciones y los cuestionamientos al estilo presidencial marcaron –al menos discursivamente- lo que fue un diálogo trunco en estos cuatro años. En cuatro años y medio de gobierno kirchnerista, pese a la bonanza económica, los problemas no faltaron.

Con los banqueros existieron reproches y acercamientos constantes. El último acuerdo para que bajen las tasas de interés en el préstamo a los créditos es una postal más de esa relación zigzagueante. Kirchner apostó fuerte y no dudó en usar los actos oficiales para cuestionar a los principales factores de poder económico en público.

Especialmente al FMI, a quien se le pagó toda la deuda contraída y se vapuleó por sus "recomendaciones" en un pasado cercano.Ahora, las promesa de una "continuidad del cambio" más allá de 2007 implica que no se presenten perspectivas de cambios drásticos, creen los analistas.

Los principales factores de poder esperan una línea sin mayores alteraciones, aunque se aguardan correcciones a un modelo que empezó a mostrar síntomas preocupantes por el lado de los precios. "La característica de la economía argentina desde la segunda mitad de siglo XX es que hay sectores muy concentrados de poder con gobiernos muy débiles.

La relación entre ellos sigue y seguirá siendo muy estrecha"



La ayuda el desarrollo: una prioridad para la UE

La Unión Europea y sus Estados miembros son actualmente los mayores prestadores mundiales de ayuda al desarrollo y de ayuda humanitaria. La lucha contra la pobreza es el objetivo fundamental de la cooperación europea. Para alcanzar esta meta, los diputados han insistido principalmente en la mejora de los sistemas de educación y de salud. La actividad de la legislatura ha estado marcada por la descentralización de la política de desarrollo, con el fin de aproximarla a la situación sobre el terreno y a las necesidades de las poblaciones. El Parlamento, en cuyas manos están tanto el poder legislativo como el presupuestario, orienta esta política comunitaria.
En el mundo, unos 800 millones de personas, entre ellas 200 millones de niños, sufren malnutrición crónica y el 20% de la población mundial vive con menos de un dólar por día. Además, la casi totalidad de estas personas se encuentra en los países en desarrollo, al igual que el 90% de los enfermos de sida. La Unión Europea ha construido en los últimos 40 años una política voluntarista para reducir las desigualdades existentes entre el Norte y el Sur. La CEE ha celebrado acuerdos con un buen número de países en desarrollo a partir de los años 60, antes de que, con el Tratado de Maastricht, la política de cooperación al desarrollo se convirtiera en una política autónoma. La Comunidad debe tener en cuenta los objetivos de la política de desarrollo en sus otras políticas y debe coordinar su acción con la de los Estados miembros, los terceros países y las organizaciones internacionales.


Una ayuda descentralizada y diversificada

Los planteamientos de la política de desarrollo y cooperación están sufriendo una evolución para acercarse cada vez más a la situación sobre el terreno y a los beneficiarios de la ayuda. Actualmente hay que hacer todo tipo de esfuerzos para que la sociedad civil de los países en cuestión y de la UE estén más estrechamente asociadas al desarrollo. De este modo, no sólo las autoridades públicas, sino también las asociaciones profesionales, los sindicatos, las escuelas e instituciones culturales, las iglesias o las organizaciones de poblaciones indígenas, pueden percibir una ayuda financiera comunitaria directa.
Los diputados han insistido en que, entre las organizaciones beneficiarias de la descentralización, figuren movimientos sociales que luchan por la democratización y los derechos humanos, en particular los derechos sociales. Para los diputados, la Comisión, al elaborar las estrategias de desarrollo, debe consultar también a los actores no estatales. El apoyo a las ONG y el respeto de los derechos humanos se encuentran, año tras año, entre las prioridades presupuestarias que esgrime el Parlamento ante el Consejo de Ministros. La cooperación ya no ha de ser una simple parcela de las relaciones entre Estados.
Por otra parte, la generosidad de los países donantes no siempre está libre de todo egoísmo: la mayor parte de la ayuda pública al desarrollo sirve para financiar la compra de bienes y servicios a los donantes. La desvinculación de la ayuda consiste en poner fin a este vínculo, más o menos directo, que existe entre la concesión de ayuda y la firma de contratos. Los diputados han solicitado la desvinculación de la totalidad de la ayuda pública al desarrollo en un plazo de cinco años.


Prioridad a la salud y a la educación

Entre los numerosos temas abordados por el Parlamento durante esta legislatura, la salud y la educación han revestido particular importancia. La lucha contra las enfermedades relacionadas con la pobreza -el sida, la tuberculosis y el paludismo- es una urgencia mundial. Los estragos causados por el sida en África anulan los esfuerzos de desarrollo emprendidos desde hace años. Por ello, los diputados han apoyado la creación de un fondo mundial de lucha contra estas enfermedades y han aumentado sensiblemente la contribución comunitaria. Se han esforzado por recordar en diversas ocasiones que un mejor acceso a la información y a los cuidados servirá de ayuda para luchar a la vez contra la pandemia del sida y contra la pobreza.
Para los diputados, la reducción de la pobreza sólo será una realidad cuando un número máximo de personas tengan acceso a unos servicios sanitarios adecuados y a la educación. En distintas ocasiones, se han referido a la importancia de la educación básica y piden que se haga el máximo esfuerzo para alcanzar los objetivos del Milenio en la materia, es decir, que todos los niños asistan a la escuela primaria en 2015. Actualmente existen 113 millones de menores sin escolarizar, niñas en su gran mayoría, y en los países en desarrollo hay 860 millones de personas analfabetas. El Parlamento desea que se destine a la educación el 8 % del presupuesto de la Comisión para cuestiones de desarrollo, frente al 4 % de 2001. Ello se refiere tanto a la educación como a la alfabetización de adultos, especialmente mujeres.


La ayuda humanitaria: ¿un escaparate para la acción exterior de la UE?

ECHO, la Oficina humanitaria comunitaria, fundada en 1992, se ha convertido en el principal donante de ayuda humanitaria a escala mundial, con unas prestaciones superiores a los 600 millones de euros en 2003. Este órgano de la Comisión fue creado a instancias del Parlamento Europeo. ECHO evalúa las necesidades en términos de ayuda humanitaria y financia organizaciones con las que se asocia para actuar sobre el terreno. En su calidad de autoridad presupuestaria, el Parlamento insiste todos los años en que se aumenten los créditos asignados. Mediante sus resoluciones sobre las actividades de ECHO, ejerce presión sobre la elección de prioridades y recuerda el principio de neutralidad de la ayuda humanitaria.
Una de las cuestiones que preocupan a los diputados es la falta de visibilidad de la acción de ECHO. Son en gran medida los fondos comunitarios y por tanto los contribuyentes europeos, que la mayoría de las veces no saben que es así quienes financian las raciones alimentarias distribuidas a los niños de África por unas ONG bien conocidas en cambio por el gran público, o por las agencias de las Naciones Unidas.

Las Mujeres Trabajan?

Ocurre en El Maitén.
Sesenta mujeres trabajan todo el día en la producción de esa fruta fina.
Dicen que lo hacen mejor que los hombres......

Los hermanos Marcelo Rubén y Marcelo Daniel Martínez, responsables en El Maitén de la firma VIAN S.A.
Perfectamente organizadas, un grupo en el tractor y otras en ordenadas filas, entierran de manera artesanal cada uno de los plantines de frutilla recientemente llegados de los viveros de Mendoza.
El viento de la cordillera traslada el frío de la nieve que quema los rostros. Pero las risas continúan. Quizá sin tener conciencia total de lo que ello significa, saben que se ganan la vida dignamente trabajando la tierra y llevando el alimento para sus hijos. Es por eso que también se ríen, se hacen bromas y saludan a los gritos desde sus bicicletas, cuando a toda velocidad regresan al pueblo con el tiempo justo para preparar el almuerzo a sus hijos y luego hacer el turno de la tarde.
En su despacho el intendente Oscar Currilén acaba de manifestar con orgullo que de 600 planes "Trabajar" que tenía al inicio de su gestión, actualmente no superan el centenar. Y que las plantaciones de frutilla en mayor medida, además de tulipanes y arándanos, emplea a casi todas las mujeres jóvenes del pueblo, a excepción obviamente de aquellas que trabajan en las dependencias públicas.
El fenómeno de emplear a las mujeres en este tipo de actividad no es exclusividad de El Maitén. Los responsables máximos de VIAN S.A. (Viveros Andinos S.A.) afirman que esta empresa de capitales norteamericanos y con sede central en Mendoza, "hace lo mismo en distintos lugares del mundo". Al igual que en muchas otras actividades, las mujeres son más detallistas "y también más tratables y dóciles" que los hombres, tal como destaca Rubén Martínez. Agrega que "en nuestra empresa, en Estados Unidos, muchas de ellas manejan los tractores y máquinas pesadas".
En El Maitén existen 120 hectáreas en desarrollo para la explotación de plantines de frutillas. De ese total, 45 hectáreas están en plena producción. La firma emplea a unas 60 mujeres y a apenas 15 hombres, éstos dedicados a las tareas más pesadas como el tendido de grandes extensiones de redes de caños y mangueras para el riego, o la realización de cortinas de álamos para evitar que fuertes vientos afecten las plantaciones.
En enormes bolsas, los plantines con determinado grado de desarrollo, llegan desde Mendoza donde se encuentran los invernáculos de la empresa. Uno a uno, son depositados y enterrados en la tierra por las mujeres y una máquina creada a ese fin, arrastrada por un tractor. La tarea comienza al final del invierno y finaliza en estos días. Cuando el grado de desarrollo es el esperado, los plantines, sin aún sus frutos, son arrancados y vendidos al mercado interno e internacional donde se completa el proceso de desarrollo y la posterior cosecha de la fruta.
Las temperaturas, el nivel de las lluvias, la disponibilidad de agua, la calidad de la tierra y especialmente la altura sobre el nivel del mar convierten a El Maitén en un lugar óptimo para el desarrollo de estos plantines.
Las variedades desarrolladas abastecen en un 40% al mercado internacional (Brasil, Indonesia y Turquía) y el 60 % restante a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y Jujuy.
Toda la producción sale de la tierra, merced al riesgo asumido por la empresa, el apoyo de las autoridades comunales y de las manos de este grupo de mujeres. Muchas de ellas tienen a sus maridos trabajando en las numerosas obras públicas que lleva adelante la Municipalidad. Otras son madres solteras, como Silvia Antilef. A mediados de los 90 se ganó la vida en las plantas procesadoras de pescado, empaquetando langostinos, en Puerto Rawson. Ahora con los plantines de frutillas, en El Maitén. Se lamenta no estar maquillada para la foto. Sus compañeras le realizan bromas cuando se pone una mano en la cintura y arquea su cadera, coqueteando y jugando a ser modelo. Sin perder la esencia femenina, en medio del viento frío que levanta la tierra. La misma tierra que le permite todos los días llevar el alimento a sus hijos.

Acuerdos con países terceros:

El Parlamento tiene la última palabra
Los Acuerdos de asociación regulan las relaciones entre los países terceros y los Estados miembros de la Unión. Cuando la Unión concluye un Acuerdo con un país tercero, el Parlamento Europeo tiene que aprobar previamente dicho acuerdo para que pueda ser ratificado y entrar en vigor
Si bien los Acuerdos de asociación tratan en general del diálogo político y de la cooperación económica entre las partes firmantes, a menudo regulan también el establecimiento progresivo de una zona de libre cambio para ciertos productos industriales y agrícolas, al tiempo que favorecen el desarrollo sostenible. Los Acuerdos de asociación también pueden contener determinadas disposiciones sobre seguridad, libertad de circulación de las personas, inmigración ilegal y lucha contra la delincuencia organizada. Mediante dichos acuerdos se facilita la cooperación en ámbitos tan diversos como las inversiones privadas, los programas científicos o la protección del medio ambiente. Los intercambios culturales y sociales también contribuyen a un diálogo más amplio entre los ciudadanos de las zonas geográficas implicadas.
Desde hace unos años, y por insistencia del Parlamento, estos acuerdos incluyen sistemáticamente cláusulas sobre los derechos humanos y sus disposiciones pueden quedar en suspenso en caso de violación de tales derechos. En el pasado, el Parlamento ha logrado utilizar este medio de presión para obligar a ciertos países terceros a asumir unos compromisos creíbles para respetar los derechos humanos de un modo más correcto. Durante los decenios de 1980 y 1990, el Parlamento retardó la conclusión de Acuerdos de asociación o de protocolos con países tales como Israel, Turquía, Siria o Marruecos.

Cooperación más estrecha entre los dos orillas del Mediterráneo

Durante la legislatura 1999-2004, el Parlamento aprobó varios Acuerdos euromediterráneos de asociación con Egipto (2001), Argelia (2002) y el Líbano (2003). Estos acuerdos se han realizado en el marco de la Declaración de Barcelona de 1995, cuya finalidad consiste en establecer unas relaciones más estrechas entre la Unión y los países del Mediterráneo. Dichos acuerdos tienen por objetivo contribuir a la paz y a la seguridad, así como estimular las relaciones comerciales y el diálogo político en la región mediterránea.
El Parlamento Europeo aprobó el Acuerdo de asociación con Egipto tras más de seis años de negociaciones entre las partes. El acuerdo abarca ámbitos muy amplios y tiene un impacto directo sobre los ciudadanos en sectores tales como la educación, la ciencia y la tecnología, el medio ambiente, la industria, los servicios financieros, la agricultura y la pesca, las telecomunicaciones, la energía, el transporte, el turismo, el blanqueo de dinero, la lucha contra la droga y el terrorismo, y la protección de los consumidores.
Fueron necesarios cinco años de negociaciones para concluir el Acuerdo de asociación con Argelia. Uno de los elementos más específicos de este acuerdo consiste en sentar las bases de una cooperación más estrecha en el ámbito de la Justicia y los asuntos de interior, y tendrá un efecto muy concreto sobre los ciudadanos. En materia de libertad de circulación de las personas, los firmantes se han comprometido a simplificar y acelerar los procedimientos de concesión de visados. La cooperación se refiere también a la lucha contra la delincuencia organizada, el blanqueo de dinero, el racismo y la xenofobia, la droga, el terrorismo y, finalmente, la prevención de la inmigración ilegal.
El Parlamento aprobó el Acuerdo de asociación con el Líbano tras siete años de negociaciones. Un elemento esencial de este acuerdo es el establecimiento gradual de una zona de libre cambio durante un período de 12 años para los productos agrícolas e industriales. Por otra parte, otras disposiciones regulan el derecho de establecimiento, la competencia, la circulación de capitales, la protección de la propiedad intelectual y la contratación pública.

Un acuerdo estratégico con Latinoamérica

Finalmente, al dar su visto bueno en 2003 al Acuerdo de asociación con Chile, el Parlamento ha aprobado una verdadera asociación estratégica entre la Unión Europea y Latinoamérica, como ya había propuesto en una resolución de 2001. Este acuerdo se basa en tres pilares: el diálogo político, el comercio y la cooperación. Las cláusulas políticas se refieren a los retos de la globalización, a la lucha contra el terrorismo y al respeto de los derechos humanos. A nivel comercial, el acuerdo prevé una reducción arancelaria superior a la impuesta por la Organización Mundial de Comercio, en especial respecto a la liberalización de las importaciones de productos industriales y agrícolas procedentes de Chile. Finalmente, las disposiciones relativas a la cooperación se refieren a la lucha contra la inmigración clandestina y la pobreza, así como en relación al medio ambiente.

La Organización Mundial del Comercio debe actuar con mayor transparencia


El comercio exterior nos afecta a todos en todos los países: sin comercio no se encuentran plátanos en Viena ni medicamentos europeos en Nueva York. Sin embargo, el tema es complicado y las negociaciones sobre cuotas y derechos de aduana tienen la pesadez característica de lo burocrático. Muchos ven en la El comercio exterior nos afecta a todos en todos los países: sin comercio no se encuentran plátanos en Viena ni medicamentos europeos en Nueva York. Sin embargo, el tema es complicado y las negociaciones sobre cuotas y derechos de aduana tienen la pesadez característica de lo burocrático. Muchos ven en la Organización Mundial del Comercio (OMC) un coloso opaco en cuya acción no puede influir nadie desde el exterior. Las protestas de los adversarios de la globalización con ocasión de las cumbres de la OMC están a la orden del día. Por esta razón, los diputados al Parlamento Europeo, como representantes electos de los ciudadanos, se esfuerzan por conseguir que la OMC sea más transparente y por lograr mayor influencia en las negociaciones.
Aproximadamente una quinta parte de las importaciones y exportaciones mundiales corresponden a la Unión Europea; para la Unión, pues, el comercio internacional es extraordinariamente importante. Sin embargo, para muchos sigue estando poco claro el modo de funcionamiento de la OMC y recurren a simplificaciones para explicarlo o censurarlo. Ello no es de extrañar, teniendo en cuenta que la OMC se ocupa de una gran variedad de temas y sus conferencias ministeriales se celebran casi siempre a puerta cerrada. La desconfianza de los ciudadanos frente a la Organización no hace más que crecer. Sin embargo, el hecho es que el comercio mundial y la globalización encierran riesgos, pero también ofrecen muchas oportunidades. Estas deberían ser examinadas en los Parlamentos, pero también (todo llegará), en una asamblea de los parlamentarios de los países miembros de la OMC.
Para una Organización Mundial del Comercio más democrática
Por todo ello, los diputados al Parlamento Europeo abogan por una mayor apertura de la OMC y por una mayor legitimación parlamentaria y, por lo tanto, democrática de la Organización. La Comisión Europea interviene en las negociaciones de la OMC en defensa de los intereses de los Estados miembros de la Unión. Al nivel que le es propio, el Parlamento ha tomado la iniciativa de crear una "dimensión parlamentaria" de la OMC y organiza con la Unión Interparlamentaria (UIP) las Conferencias Parlamentarias de la OMC, la última de las cuales se celebró el pasado septiembre durante la Conferencia Ministerial de la OMC en Cancún. Participaron en ella 240 diputados procedentes de más de 70 países, que durante dos días intercambiaron puntos de vista sobre política agraria y servicios y reflexionaron sobre el modo de facilitar el acceso de los enfermos de los países en desarrollo a medicamentos asequibles.
Las exigencias concretas de una dimensión parlamentaria formuladas por los diputados se remontan a la Conferencia Ministerial de la OMC que se celebró en Seattle a finales de 1999: en aquella ocasión, las violentas manifestaciones y los desórdenes callejeros que tuvieron lugar durante la conferencia pusieron de manifiesto con toda crudeza el grado de desconfianza con el que se observa a la OMC, que para muchos es el ejemplo más claro de las consecuencias perjudiciales de la globalización. A los diputados al Parlamento Europeo y a sus colegas de otros países aquellos hechos les movieron a establecer una cooperación más estrecha y exigir unánimemente que en el futuro se les informara mejor de las actividades de la OMC, ya que ―como argumentaron―, cuando las decisiones de la Organización Mundial de Comercio influyen directamente en la vida de todos ciudadanos, la misión de un representante de éstos es participar en las debates.
Más derecho a intervenir en nombre del elector
En la Unión Europea, la Comisión informa al Parlamento del estado de las negociaciones en la OMC e intercambia con los diputados puntos de vista sobre temas y estrategias. Los parlamentarios hacen recomendaciones que se transmiten a la Comisión. En los últimos años, además de la exigencia de un mayor grado de participación, los temas principales fueron estos cuatro: en el marco de la ronda de negociaciones de Doha de la OMC, la mejor integración de los países en desarrollo, la reforma agraria, el sector de los servicios y el modo de proteger la propiedad intelectual, por ejemplo la de los medicamentos, satisfaciendo al mismo tiempo las necesidades de los enfermos graves en los países en desarrollo. Así, por ejemplo, en fecha reciente el Comisario responsable del comercio, Pascal Lamy, informó a los diputados al Parlamento Europeo del fracaso de las conversaciones de Cancún y puso en tela de juicio, entre otros aspectos, las actuales estructuras de la OMC: por ejemplo, el principio de decidir por consenso.
Pero para los diputados al Parlamento Europeo esto no es suficiente. Lo que desean es que los diputados de todos los países miembros de la OMC ejerzan funciones de órgano de debate. En ese sentido, el intercambio de opiniones entre ellos resulta especialmente importante. Los diputados de Mali, por ejemplo, tuvieron ocasión de explicar en la conferencia de Cancún por qué es tan importante el algodón para su país. Los diputados de otros países, a su vez, pudieron transmitir a sus gobiernos, que estaban sentados en la mesa de negociaciones, aquellas reflexiones sobre la política del algodón.
Teniendo presente que el intercambio de puntos de vista entre parlamentarios produce efectos muy variados y beneficiosos, los 240 diputados reunidos en Cancún decidieron celebrar un encuentro cada año. El Parlamento Europeo ya se ha ofrecido como anfitrión a la reunión del próximo año. En el orden del día figurarán debates sobre una reforma de la OMC, tema que los diputados al Parlamento Europeo también han destacado en una resolución sobre el fracaso de Cancún.
La fórmula "dimensión parlamentaria" abarca distintos modelos con arreglo a los cuales los diputados al Parlamento Europeo y sus colegas de otras cámaras se proponen lograr una posición estable y firme dentro de la OMC. Una de las propuestas, que todavía resulta utópica, consiste en instituir una asamblea parlamentaria de la OMC. Sin embargo, para ello se requiere la aprobación de todos los países miembros de la OMC, cuando lo cierto es que hoy por hoy éstos no han llegado siquiera a un acuerdo sobre las negociaciones de la ronda de Doha. Todos estos modelos tienen en común el objetivo de que los representantes electos de los ciudadanos hagan más transparente la actividad de la Organización Mundial de Comercio e influyan en las decisiones de la misma en consonancia con los deseos de los ciudadanos que los han elegido

La ganadería le busca la vuelta

PRODUCCION MIXTA: ALTERNATIVAS FRENTE A LAS DIFICULTADES DEL NEGOCIO GANADERO.

En Noetinger apuestan inclusive a los bajos inundables y salinos. Junto con los granos, sostienen la actividad.
La actividad ganadera fue históricamente uno de los pilares del campo argentino, tanto por su impacto en el negocio como en el entramado social del interior del país, y por el efecto de las pasturas sobre el suelo.
Sin embargo, los cambios en las reglas de juego de la actividad, por un lado, y el poco capital social generado en la propia cadena, por otro, fueron, en muchos casos, sembrando dudas o incertidumbre sobre su futuro.
Además, tecnológicamente existen muchos escalones por subir para eficientizar la producción y todo el negocio.Pero, como contrapartida de esta difícil situación, existe en el campo una importante masa de productores con "corazón ganadero", que han sabido incorporar claves tecnológicas para sostenerse y crecer con esquemas de punta.
En este contexto, y con el lema "Ganadería&¿solamente un sentimiento?", un grupo de productores innovadores, nucleados en la regional Noetinger de Aapresid, llevó a cabo recientemente una jornada que aportó buenas ideas ante la encrucijada.

El productor Pablo Moreno sostuvo que "en nuestra zona muchos ganaderos están emocionalmente pinchados", en alusión a la situación reinante. Precisó que "la inestabilidad institucional de la actividad en los últimos años, más una rentabilidad relativa muy inferior a la de agricultura, desalientan la actividad, al menos zonalmente".
Poniéndole números, "en suelos de aptitud intermedia, el margen bruto de la agricultura triplica al ganadero (130 contra 400 dólares por hectárea)", precisó el técnico.
A ello hay que sumar una coyuntura complicada "por un otoño llovedor, que hizo perder muchas pasturas recién sembradas y retrasó la siembra de verdeos; además de un invierno extremadamente frío y seco que bajó la productividad esperada en materia forrajera", puntualizo Moreno. La consecuencia fue tener que sostener la ganadería con maíz más de la cuenta, a un precio no favorable.
Más allá de la coyuntura, la zona productiva de Noetinger se caracteriza por tener suelos overos: entramado de diferentes aptitudes productivas en poca superficie. Al respecto, Luis Díaz -asesor del grupo de cambio rural "El Abrojo" y miembro de la Regional- mostró la situación de los esquemas ganaderos locales.
En esos ambientes overos, primero identifican las diferentes calidades de suelos, "ajustando cada manejo a la oferta ambiental, principalmente edáfica".
En suelos clase IV, realizan agricultura continua con trigo, soja, maíz y sorgo, solo intercalando con verdeos invernales, "como subsidio de la agricultura a la ganadería".También parte del maíz se destina a la ganadería, en forma de grano o bien como silaje. Por su parte, en los ambientes inferiores, crece el porcentaje de pasturas y decrece el de cultivos de cosecha, "hasta el extremo de que, en bajos inundables y salinos, se realizan pasturas naturales o de especies adaptadas", puntualizó Díaz.
Esta característica ambiental hace que la ganadería "sea casi una opción obligada; al menos en los lotes clase VI y VII". En consecuencia, y dada la coyuntura económica y comercial de la actividad, "la herramienta con que cuenta el productor es la intensificación", agregó Díaz.


Así, plantea reemplazar la cría en suelos bajos -que tendría un margen bruto en torno a los 60 dólares/ha-, pasando a un ciclo completo "subsidiado por un 10% de superficie agrícola", destacó.
El resultado final es "la producción de 300 kg. de carne/ha, lo que eleva el margen bruto a 125 a 130 dólares/ha", precisó.Por su parte, la incorporación de verdeos invernales en reemplazo de trigo en lotes agrícolas es otra ventaja no contemplada en este análisis. "Ocurre que, con el verdeo, producimos unos 400 kg de carne/ha; lo que equivale a la rentabilidad de un trigo de 3.000 kg/ha, promedio en la zona", precisó.
Además, la soja de segunda "en muchas situaciones rinde mejor sobre el verdeo", agregó.


El planteo de estos esquemas se vio complementado, durante la jornada, con el aporte de Andrés Kloster, de la EEA INTA Marcos Juárez, quien propuso algunas otras herramientas agronómicas para mejorar los planteos ganaderos zonales -en ambientes complicados- de base pastoril.
En términos agronómicos, Telmo Trossero, referente ganadero de Aapresid, destacó la "importancia de comprender que los sistemas mixtos y ganaderos tienen la ventaja de tener un suelo vivo, producto de la diversidad de raíces en el suelo, y de la actividad biológica asociada". Por otro lado, las raíces de muchas forrajeras, como la alfalfa, alcanzan profundidades no exploradas por cultivos anuales.
Ello hace que el efecto de "esponjamiento del suelo llegue a mayor profundidad", precisó Trossero. Además, hay un bombeo de nutrientes de estratos inferiores a la superficie, que mejora la fertilidad química en los primeros centímetros.Con esa base, y más allá del contexto, Sebastián Senesi, del Programa de Agronegocios de la FAUBA, dejó una cuota de optimismo: "Tenemos el desafío de transformar a la ganadería en una actividad más competitiva, tal como lo hicimos con la agricultura", lanzó.
Para eso es necesario innovar, tanto "en el plano tecnológico como en el organizacional -creando capital social-, y en el institucional -reemplazando el sistema de comercialización a través de media res y generando una nueva cultura comercial-", concluyó.
El intercambio entre productores y especialistas dejó en claro que, para mejorar el negocio ganadero, hay que continuar innovando en conocimientos y tecnologías que permitan ser más eficientes. Pero, a la vez, hay que innovar organizacionalmente, mejorando la relación entre todos los actores de la cadena.
E, inclusive, innovar en el plano institucional, creando reglas de juego que permitan desarrollar un negocio transparente y competitivo.


Esta competencia entre estos sistemas productivos en donde los ganaderos quieren tratar de llegar a una igualdad en crecimiento esta muy bien orientada y más si con esto se puede llegar a exportar aún más de lo que actualmente se hace.

Juan Pablo